El Teatro y el juego dramático estimulan la creatividad, la imaginación, la expresión verbal y corporal, favoreciendo las maneras y modos de comunicación y tomando conciencia de nuestro propio cuerpo; aprendiendo a expresar sentimientos y sensaciones. Aprendemos a conectarnos con nuestras emociones y a reflexionar sobre ellas. De esta manera, el teatro fomenta y promueve el trabajo en equipo, favoreciendo las relaciones interpersonales.






